Tres partidas y el precio en directo: material, tiempo de máquina y posprocesado. Es la cuenta que todo el mundo rehace a mano antes de cada presupuesto. Los importes se redondean al céntimo igual que en ForgeCalc: un control automático compara ambos sobre 20.005 combinaciones antes de cada entrega.
Tres partidas bastan para hacerse una idea. No bastan para facturar. Esto es lo que añade la aplicación, y esta página nunca hará:
Aquí escribes el peso y el tiempo a mano. En ForgeCalc se leen directamente del archivo que exporta tu laminador, el presupuesto queda en el historial y la factura sale de un clic. La versión gratuita se instala sin crear ninguna cuenta y funciona sin conexión. Entender ForgeCalc en 5 minutos.
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